Después de tres décadas firmando tintos en la Ribera del Duero, Bodegas Bohórquez da un paso largo hacia el sur. En el pago de Añina, en pleno Marco de Jerez, hemos encontrado un viñedo de diez hectáreas de palomino con orientación a poniente y suelos de albariza, con cepas que figuran en el registro vitícola desde 1948.
De esas viñas viejas nace Bohórquez Albariza, un blanco con vocación gastronómica: fresco, mineral y firmado por el mismo apellido y la misma exigencia que nuestros tintos. La primera añada, 2024, se elaboró en una pequeña partida que hemos empezado a comercializar en 2026 con muy buena acogida.
Para nosotros, Albariza no es solo un vino nuevo: es la confirmación de que el respeto al terruño —sea caliza en Pesquera o albariza en Añina— puede dar voces muy distintas con un mismo propósito. La de contar la verdad del lugar.