identidad 1995 hasta hoy
Historia
Treinta años de azar, terruño y obsesión. Una bodega familiar nacida en la «Milla de Oro» de la Ribera del Duero y crecida hasta llegar al Marco de Jerez
——– 8 HITOS CLAVE
1995
Cuando el azar traza la historia
Eran los años 90. Mi actividad en el mundo de las materias primas vitivinícolas me llevó a una cooperativa cuyo presidente me habló de un socio que quería vender derechos de plantación.
El precio era razonable para revenderlos, pero la venta se frustró. Ese mismo día decidí que pondría en marcha un proyecto vitivinícola por mis propios medios.
1996
El nombre propio como compromiso
El proyecto necesitaba un nombre, una firma. Decidí poner mi propio apellido sobre cada botella: era la manera de unir indisolublemente la trayectoria de una familia a la del vino que íbamos a elaborar.
Una decisión personal, una promesa de exigencia que nos acompaña en cada añada.
1997
Empecé a buscar tierras en el Valle del Duero, de Soria a Zamora. En una excursión, pasando por Peñafiel, paré a repostar y vi un anuncio en la gasolinera: trece hectáreas en Pesquera de Duero.
Resultaron ser hermanos de edad avanzada. Las tierras calizas y pedregosas me parecieron perfectas. Tras infinitas visitas los fines de semana, terminamos firmando en la notaría de Peñafiel.
1998
Empecé a diseñar la plantación. Se cruzó en el camino uno de los hijos del dueño de Château Pavie, en Saint-Émilion. Cuando vio el «terroir» me ayudó con el diseño y me insistió en que merecía la pena hacer una bodega para elaborar a partir de aquellas cepas.
2000
Así comenzó la singladura: iniciamos la construcción de la bodega junto al río Duero, entre Peñafiel y Pesquera de Duero.
La obra concluyó en 2003: un edificio que tendía la mano a la tradición y abrazaba la vanguardia, pensado para custodiar cada barrica en condiciones óptimas.
2002
Entremedias elaboramos nuestra primera añada, 2002, con una viña vieja arrendada junto a nuestra plantación. Sirvió de banco de pruebas: aprendimos a leer este terruño, a respetar sus tiempos.
Aquella cosecha marcó el carácter que define hoy a la casa: vinos finos, complejos y elegantes.
2023
Hacer algo en el marco de Jerez siempre había sido una ilusión, aunque no sabíamos cómo ni dónde. En 2021 empezamos a ojear distintas parcelas de uva palomino en los pagos de Macharnudo, Balbaina, Carrascal y Añina.
Fue en 2023 cuando por fin encontramos en el pago de Añina un viñedo de diez hectáreas que reunía todo: orientación a poniente en ladera, suelos de albariza y cepas viejas, algunas en el registro vitícola desde 1948.
2024
En 2024 decidimos elaborar una pequeña partida que hemos empezado a comercializar en 2026 con muy buena acogida.
Bohórquez Albariza nace de las cepas viejas de palomino sobre suelos albarizos de Añina: blanco con vocación de gastronomía, fresco, mineral y firmado por el mismo apellido que nuestros tintos de Ribera.
Continúa la historia
Cada añada, una página más
La historia de Bohórquez no termina con los hitos de esta página: cada vendimia escribe la siguiente. Le invitamos a formar parte de ella.