Con idea de encontrar una zona de calidad para plantar, empecé a buscar oportunidades de tierras en el Valle del Duero desde Soria hasta Zamora. En una de esas excursiones, pasaba un día por Peñafiel y al parar a repostar pude ver un anuncio en la gasolinera ofreciendo 13 hectáreas en Pesquera de Duero.
Contacté con la propiedad que resultaron ser unos hermanos de edad avanzada. Las tierras, calizas y pedregosas, me parecieron perfectas para obtener unas uvas muy buenas. Después de infinitas visitas los fines de semana conseguí convencerlos y al fin gracias a Dios terminamos firmando en la notaría de Peñafiel.